Introducción:
Marco Tulio Cicerón nació el 3 de enero del año 106 a.C. en Arpino, una pequeña ciudad en la región de Lacio, Italia. Desde temprana edad, Cicerón demostró un talento excepcional para la oratoria, un don que lo llevaría a convertirse en uno de los oradores más destacados de la Roma antigua.
Orador Maestro y Escritor Prolífico:
Cicerón recibió una educación completa en Roma y Atenas, donde se sumergió en los estudios de filosofía y retórica. Su habilidad para hablar con elocuencia y persuasión lo catapultó a la escena política romana. Sus discursos notables, como las «Catilinarias», fueron aclamados por la población y le ganaron reconocimiento como un orador maestro.
Además de su destreza en la oratoria, Cicerón fue un escritor prolífico. Sus obras, que abarcan desde tratados filosóficos como «De Officiis» hasta diálogos políticos como «De Republica», reflejan su profundo conocimiento y su contribución a la literatura romana.
Carrera Política y Jurídica:
La carrera política de Cicerón fue igualmente impresionante. Ocupó varios cargos, incluido el de cónsul en el año 63 a.C. Durante su consulado, enfrentó la conspiración de Catilina, un intento de derrocar la República, y su intervención decisiva le ganó elogios y reconocimiento.
Cicerón también desempeñó un papel destacado en la vida jurídica, participando en casos legales de gran importancia. Sin embargo, su alineación política en contra de Julio César en los últimos años de la República lo llevaría a un enfrentamiento que cambiaría el curso de su vida.

Conflictos Políticos y Exilio:
Después del asesinato de Julio César en el 44 a.C., Cicerón inicialmente apoyó a los conspiradores. Sin embargo, su relación con el joven Octavio, el futuro Octavio Augusto, se volvió crucial. A medida que Octavio emergía como un líder carismático, Cicerón buscó establecer una alianza con él para preservar la estabilidad política.
Sin embargo, esta alianza fue efímera. Después de la formación del Segundo Triunvirato en el 43 a.C., Cicerón cayó en desgracia política. Fue exiliado y sus propiedades fueron confiscadas. Este período de exilio, aunque breve, marcó un capítulo oscuro en la vida de Cicerón.
Filosofía y Pensamiento:
Cicerón también dejó su huella en la filosofía romana. Sus escritos filosóficos, influenciados por las corrientes de la Academia y el Estoicismo, reflejan su búsqueda de una vida ética y justa.
Conexión con Octavio Augusto:
La conexión entre Cicerón y Octavio Augusto fue compleja. A pesar de los intentos de Cicerón de colaborar con Octavio para restaurar la República, las ambiciones políticas y las circunstancias turbulentas llevaron a un distanciamiento. La alianza efímera no pudo resistir las tensiones y Cicerón se encontró en la periferia política mientras Octavio se encaminaba hacia el poder supremo y se convertía en Octavio Augusto.
Legado y Muerte:
Cicerón regresó del exilio en el 47 a.C., pero su regreso no le devolvió su antigua influencia. Trágicamente, en el 43 a.C., Cicerón fue declarado enemigo del estado y fue ejecutado por orden del Triunvirato. A pesar de su muerte prematura, el legado de Cicerón perdura como uno de los gigantes intelectuales y políticos de la Roma antigua, cuya influencia resonó a lo largo de los siglos.

Hoy tenemos como invitado a José Antonio Peñas Artero



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